A pesar de que el permiso generó polémica en el órgano colegiado y en las organizaciones ambientalistas, el estudio Fernández Prieto y Asociados arrancó con las obras el año pasado, antes de que la EPE evaluara cuál será la inversión necesaria para compensar el gasto energético que significará su puesta en funcionamiento.
Más allá de que los números cierren, la discusión se basa fundamentalmente en que el complejo de 600 viviendas que desarrolla sobre la ribera del Paraná el estudio Fernández Prieto y Asociados no utilizará gas natural sino únicamente electricidad para calefaccionarse, a lo que se suma la utilización de domótica.
“Estamos haciendo los estudios necesarios para definir las intervenciones y reformas que se deben hacer en superestructura para incluir al nuevo desarrollo”, confiaron desde la empresa. En general, el procedimiento que se respeta en estos casos es similar al utilizado con las industrias, porque tanto este tipo de desarrollos inmobiliarios, como un shopping o el casino se incluyen dentro de la categoría “grandes clientes”.
En la mayoría de los casos, de ser necesaria una inversión directa se le pide al privado que la asuma y luego se le reintegra un porcentaje (cercano al 50%) bonificado en la factura por el consumo. En el caso del casino de Rosario, por caso, City Center debió asumir el 100% del costo para el montaje de la estación transformadora y ahora recibe un descuento en el consumo.
En el caso de Maui, desde la EPE aseguran que la capacidad de la estación Scalabrini Ortiz será suficiente. Lo que la desarrolladora deberá aportar en compensación por lo que insumirá aún no está definido. Más allá del arreglo al que arriben la empresa estatal y el privado, Falcón apunta a que se revise el impacto ambiental que causará el “encendido” de este gigante eléctrico.
Fuente: Punto Biz |
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